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“El arte tiene que ser para todos”
La entrevista al bailarín David Millán nos da respuestas para completar el panorama de la danza en Argentina y lo difícil que es vivir de ella.
Entrevistamos a David Millán, bailarín y coreógrafo del Teatro San Martín. Él nos relató su trayectoria hasta llegar a su actual posición y todas las adversidades que tuvo que atravesar. Desde los abundantes prejuicios en base a estereotipos que recibió y recibe, hasta lo que resignó por llegar a ser lo que es hoy y, lo que hoy nos compete, su visión de la danza en Argentina desde el aspecto económico.
Y es que siempre se ha escuchado hablar de la imposibilidad de vivir del arte gracias a su escasa cantidad de vacantes para ser profesional y de la poca remuneración que se obtiene al no pertenecer a ese grupo de privilegiados. Para David su pasión y la relación de esta con el dinero no fue fácil, se evidenció en sus palabras cuando enunció “la danza es cara, eso no te lo dicen en ningún lado, por más que la puedas estudiar gratuita, los productos que vas a necesitar son caros”.

David Millán, bailarín y coreógrafo del Teatro San Martín.
Pero eso no es suficiente para decir que no se puede vivir de la danza, por lo que le preguntamos a David si creía que vivir de la danza es algo a lo que se puede aspirar, el respondió “Es muy difícil esa pregunta, por una cuestión de que tiene un trasfondo político, la Argentina hoy en día no está preparada para solventar artistas en general, es muy difícil y me parece muy injusto, la danza es muy elitista”, agregó también que en este contexto, los artistas independientes se ven obligados a obtener ingresos de otras fuentes para seguir comprando más tiempo dedicado a su pasión.
Aunque más allá de la falta de presupuesto, el expresó que hay un motivo más profundo, un desprestigio hacia la danza ligado fuertemente a los estereotipos estéticos y de género, él expresó que “la sociedad argentina tiene aspectos retrógrados, no está preparada para tener este tipo de arte en sí. Si hay una idea de desprestigio de la danza es porque la sociedad misma impone un estándar que no se puede llenar, es imposible ser perfecto todo el tiempo, tener el cuerpo perfecto, no se puede, no hay ningún ser humano”.
David espera que esto cambie “porque el mundo no es así, no se rige con esas normativas ‘naturales’ del cuerpo, el cuerpo es diverso, es diferente”, y da un mensaje contundente que espera que llegue a los oídos, ojos y bocas de todos, “El arte tiene que ser para todos”.
